{"id":416,"date":"2019-02-11T14:08:06","date_gmt":"2019-02-11T14:08:06","guid":{"rendered":"http:\/\/ppediciones.cl\/?post_type=product&#038;p=416"},"modified":"2022-06-24T18:13:51","modified_gmt":"2022-06-24T18:13:51","slug":"tomo-3-el-maravilla-luis-soto","status":"publish","type":"product","link":"https:\/\/ppediciones.cl\/?product=tomo-3-el-maravilla-luis-soto","title":{"rendered":"TOMO 3 | El Maravilla &#8211; Luis Soto"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-417\" src=\"http:\/\/ppediciones.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-247x400.jpg\" alt=\"\" width=\"112\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/ppediciones.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-247x400.jpg 247w, https:\/\/ppediciones.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3.jpg 365w\" sizes=\"auto, (max-width: 112px) 100vw, 112px\" \/><\/p>\n<p>Luis Soto (1977) Escritor rancag\u00fcino. Ha escrito cuatro novelas, \u201cLas Anima de Chemaco\u201d (2010), \u201cEl Marrueco de un \u00c1ngel\u201d (2012), \u201cNo ha lugar, con costas\u201d (2013) \u201cEl Maravilla\u201d (2014), y un libro de poes\u00edas: \u201cSi yo te quiero Daniela, si yo te quiero\u201d (2014).<\/p>\n<p>\u201cEl maravilla\u201d es de narraci\u00f3n din\u00e1mica, cuyo protagonista inesperadamente nos remonta a diversos escenarios. Hu\u00e1scar Acho es un joven boliviano que nos har\u00e1 transitar, muchas veces por error, por diversas ciudades y pa\u00edses sudamericanos. La humildad, la amistad, el amor por la familia y por su mujer son banderas de lucha que nunca claudican cualquiera sea la circunstancia en que se encuentre.<\/p>\n<p>Un relato humano, sin pausas, y cuya inocencia del protagonista nos transportar\u00e1 desde su ingenua alegr\u00eda hasta las m\u00e1s complejas de las reflexiones.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ed1c24;\"><strong>(Extracto)<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>EL MARAVILLA (fragmento novela)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hu\u00e1scar Acho es boliviano. A los treinta y tres a\u00f1os debi\u00f3 dejar a su madre y a su hermana en una casita en el sector de El Alto, en la ciudad de La Paz, porque el hacinamiento era enfermizo. No pod\u00eda convivir con Carmen, su prometida, en su peque\u00f1a casa. A la ma\u00f1ana siguiente que ten\u00edan sexo, su hermana buscaba sus ojos para acecharlo con briboner\u00eda y risitas inc\u00f3modas. Es que Carmen era una escandalosa, parec\u00eda que se hubiese macha-cado los dedos con un martillo cada vez que el meneo se hac\u00eda m\u00e1s tendencioso. Los gritos los escuchaba el vecino, el vecino del vecino y vaya a saber hasta donde era la difusi\u00f3n. La casita contaba con tres piezas peque\u00f1as: en una, apenas cab\u00eda una mesita, cuatro sillas y un refrigerador. Las otras dos, eran dormitorios separados por un tabique m\u00e1s delgado que el cart\u00f3n. La cocina estaba en la habitaci\u00f3n de Hu\u00e1scar. As\u00ed que, para tener reales intenciones de no ser interrumpido en instantes carnales trascendentales, deb\u00eda cerciorarse de que su madre y su hermana no tuviesen hambre o no quisieran az\u00facar para el t\u00e9. Ante el m\u00ednimo ruido, todo se deten\u00eda. Hu\u00e1scar y Carmen volv\u00edan a sus posiciones normales, debiendo fingir estar profundamente dormidos, para luego, unos minutos, retomar las caricias en medio del silencio. Era precisamente por eso, por la intranquilidad de su \u201camor sexual\u201d, como le llamaba Hu\u00e1scar, que debi\u00f3 abandonar su casa de infancia y buscar otra en un sector m\u00e1s c\u00e9ntrico.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda que lleg\u00f3 a vivir junto a Carmen a una pieza en Avenida Sucre en el centro de la ciudad, fue en busca de trabajo. Hab\u00eda estado cesante por m\u00e1s de seis meses, desde cuando finaliz\u00f3 la construcci\u00f3n de unas casas en Avenida Cochabamba. Inmediatamente y con la tranquilidad propia de Hu\u00e1scar, camin\u00f3 por una callecita peatonal de pastelones y de fachadas muy colorinches. Hab\u00eda escuchado que en ese lugar se albergaban gran parte de los museos de la ciudad. Pero, Hu\u00e1scar no conoc\u00eda los museos. Abandon\u00f3 la escuela cuando a\u00fan cur-saba la educaci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 85%;\">Fecha publicaci\u00f3n: Noviembre 2014<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 85%;\">ISBN: 978-956-358-212-3<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 85%;\">P\u00e1ginas: 94<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 85%;\">Formato: 13.5 x 21.5 cms.<\/span><\/p>\n","protected":false},"featured_media":418,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":[],"product_brand":[],"product_cat":[71],"product_tag":[],"class_list":["post-416","product","type-product","status-publish","has-post-thumbnail","product_cat-coleccion-literatura-regional-2","first","instock","taxable","shipping-taxable","purchasable","product-type-simple"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/product\/416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/product"}],"about":[{"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/product"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=416"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"product_brand","embeddable":true,"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fproduct_brand&post=416"},{"taxonomy":"product_cat","embeddable":true,"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fproduct_cat&post=416"},{"taxonomy":"product_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ppediciones.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fproduct_tag&post=416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}